Reduce el consumo de carnes rojas y procesadas

¿Debemos reducir el consumo de carnes procesadas? ¿Cuánta carne roja recomiendan? ¿Y si elimino la carne totalmente de mi dieta? 

Estas son algunas de las preguntas desde las que voy a enfocar el artículo de hoy, en el que hablaré sobre el consumo de carnes procesadas y su efecto sobre nuestra salud.

CARNES PROCESADAS

Según la OMS, la carne procesada es aquella que ha sido transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. Además de carne, la mayoría de las carnes procesadas pueden incluir subproductos cárnicos como la sangre.

A la carne procesada se le relaciona desde hace tiempo con la carcinogenecidad. ¿Hay pruebas de que dicho alimento cause cáncer en humanos? Sí, la hay. Contamos con una evaluación basada en distintos estudios epidemiológicos que muestran que el consumo de carne procesada provoca cáncer colorrectal. Algunos ejemplos de carnes procesadas son el tocino, las salchichas, el salami o el chorizo. Por añadidura, el alto contenido en sal de estos alimentos puede aumentar el riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares

CARNES ROJAS

La carne muscular de los mamíferos es aquella que conocemos como carne roja. Presenta dicho color debido a la alta concentración de mioglobina (supera el 1%, mientras que en carnes blancas no alcanza el 0,5%).

Para demostrar por qué debemos reducir el consumo de carnes rojas fijémonos en el siguiente estudio.

Dicho estudio, realizado por el Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, asoció la ingesta de carne roja con el aumento del riesgo del total de padecer enfermedades cardiovasculares y de mortalidad por cáncer. Tanto los 37.698 hombres como las 83.644 mujeres que participaron en el Estudio de Seguimiento de Salud (1986-2008 y 1980-2008, respectivamente) se encontraban libres de enfermedades cardiovasculares y cáncer al comenzar con el seguimiento, es decir, antes de nada. Cuestionarios de frecuencia alimentaria validares y actualizados cada cuatro años fueron las evidencias tomadas para la evaluación. 

¿Cuáles fueron los resultados del estudio?

23.926 mujeres perdieron la vida en total; 5.910 debido a enfermedades cardiovasculares y 9.464 al cáncer. Se interpretó y concluyó en el estudio que la ingesta de una porción de carne roja NO procesada al día incrementaba en un 13% el riesgo de mortalidad; en cambio, la misma cantidad de carne roja procesada lo hacía en un 20%.

El Proyecto sobre la Carga Global de Enfermedad ha realizado una serie de estimaciones. Se atribuyen cerca de 34.00 muertes por cáncer al año en todo el mundo debido a una dieta rica en carnes procesadas. Y muy probablemente el cáncer causado por las dietas ricas en carnes rojas sea el responsable de 50.000 muertes anuales.

¿CON QUÉ ALIMENTOS LA SUSTITUYO?

Existen alternativas a la carne, claro que existen, es más, la sustitución de una porción de carne roja por otros alimentos se asocia con un menor riesgo de mortalidad (7%-19%). Las legumbres, el pescado, las caras de huevo o las setas son algunos ejemplos.

Esto no significa que haya que dejar de consumir carne. Comer carne tiene beneficios para la salud. Es una fuente de proteínas de calidad, aportan potasio, fósforo y hierro en cantidades apreciables, alguna que otra vitamina, etc. Lo que se ha de intentar evitar es un consumo regular de carnes rojas y, sobretodo, procesadas.

¿CUÁNTA CARNE DEBEMOS CONSUMIR?

El consumo de carne roja debe establecerse de dos a tres veces por semana, siempre acompañada de frutas, verduras y otros alimentos saludables que la complementen. Se recomienda el consumo de carnes rojas magras como la ternera, vaca, cerdo o cordero.

¿SE PUEDE LLEVAR UNA DIETA EQUILIBRADA OMITIENDO EL CONSUMO DE CARNE?

Perfectamente. Muchas personas se hacen esta pregunta a menudo y su respuesta es sí. La carne NO se considera una parte fundamental de una dieta saludable. Hay personas que deciden no consumirla, por un motivo u otro, pudiendo acceder a los nutrientes de esta a partir de otras fuentes de alimentos. De las legumbres o los cereales, por ejemplo, se pueden obtener proteínas. El hierro lo puedes encontrar en el sésamo, la quinoa o las espinacas. Eso sí, la gente que lleva una alimentación 100% vegana deberá de suplementarse con una vitamina, la B12


REFERENCIAS

  1. GOTTAU, Gabriela. Vitónica. Alimentos. 16/01/2018. Disponible en: https://www.vitonica.com/alimentos/carnes-rojas-y-blancas-todo-lo-que-necesitas-saber-de-cada-una-de-ellas
  2. FUNDACIÓN ESPAÑOLA DEL CORAZÓN. Multimedia. Blog Impulso vital. Modera el consumo de carne roja. Disponible en: https://fundaciondelcorazon.com/corazon-facil/blog-impulso-vital/2412-modera-consumo-carne-roja.html
  3. IGUALDADanimal. Reducir el consumo de carne roja y procesada para prevenir el cáncer. 21/04/2020. Disponible en: https://igualdadanimal.org/noticia/2020/04/21/reducir-el-consumo-de-carne-roja-y-procesada-para-prevenir-el-cancer/
  4. Organización Mundial de la Salud. Carcinogenecidad del consumo de carne roja y de la carne procesada. 10/2015. Disponible en: https://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/es/

Un comentario sobre "Reduce el consumo de carnes rojas y procesadas"

  1. María me encantan tus recetas ,ya he hecho algunas ,y ahora he leído la de la pizza ,con la masa de calabaza y se la he reenviado a mi hija pues sé que le va a encantar

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