10 RAZONES PARA NO CONTAR CALORÍAS

En este post os vengo a dejar claro, muy claro, que no hay que contar las calorías. Que las calorías están ahí y punto, y que no debemos de echar cuentas salvo indicación de un profesional. Las calorías son la medida del contenido energético de los alimentos y, para este artículo, diré que “solo son un número” (por supuesto no es así, en otro artículo nos centraremos en su importancia”).

¿Por qué no debemos contar calorías?

  1. No todas las calorías son iguales

No son lo mismo 100 calorías de calabacín que 100 calorías de un donut. Las calorías simplemente indican “energía”, pero lo importante son los ingredientes que te las aportan, es decir, la CALIDAD del alimento.

  • Al ser más díficiles de digerir, absorbes menos calorías de alimentos mínimamente procesados.
  • Al ser más fáciles de digerir, absorbes más calorías de alimentos altamente procesados.

Además, gastas más calorías en digerir alimentos mínimamente procesados que ultraprocesados.

2. No aprendes a controlar las porciones

Si cuentas las calorías con eso te bastará y siempre dependerás del mismo cálculo. No sabrás cuál es la medida adecuada “a ojo” que debes ingerir.

3. Pierdes el tiempo

El hecho de contar calorías hace que pierdas el tiempo. Gastas un tiempo muy valioso que podrías dedicar a cualquier otra cosa, como a prestar atención a los ingredientes que llevan los productos que consumes, en hacer cálculos que, en definitiva, tendrán un gran margen de error y serán, con suerte, una aproximación.

4. No siempre tienes una báscula contigo

Para calcular las calorías que “entran” en tu cuerpo en una comida tienes que pesarla, por lo que necesitas un aparato para hacerlo. ¿Y cuando estés de viaje? ¿O cuando salgas a comer fuera?

5. Te acabas obsesionando

Esta es una de las razones considero más importantes: la obsesión. Aquí entra en juego la mente y con ella el cerebro, uno de los órganos más poderosos (si no el que más) del cuerpo humano. Tendrás la necesidad de contar las calorías en todo momento, con amigos, de picoteo, etc., y eso no es nada bueno.

6. No escoges opciones 100% saludables

Al importarte tantísimo las calorías y, normalmente, nada más ya que es algo a lo que le das máxima prioridad, te olvidas de lo realmente importante: ¿qué le estás dando a tu cuerpo? Antes que las calorías están los ingredientes de los productos que consumes, si hay harinas o aceites refinados, aditivos, etc. ¡No compres ultraprocesados! 

7. Otros factores entran en juego

En cuanto a las calorías, todo cuenta: metabolismo, edad, actividad física que realices, composición de la flora intestinal. Habiendo ingerido exactamente lo mismo, las mismas “calorías indicadas” (una porción de nueces), una persona absorbe 104 calorías mientras que la otra absorbe 154.

8. No sabes las calorías exactas que tu cuerpo necesita

Los cálculos son aproximados y ni siquiera del todo correctos. Tu cuerpo absorbe una serie de calorías que luego utilizará distintamente; bien para digerir el alimento que le acabas de dar, para la actividad física diaria (caminar, moverse), para acciones vitales (respirar, bombear el corazón) o para ejercer un esfuerzo concreto al realizar ejercicio físico.

9. Desconoces el paradero de las calorías que ingieres

Primeramente, no digieres absolutamente todo lo que comes, por lo que hay alimentos que no llegarán a tus células sino que serán excretado. Lo que sí digieres, que va a la sangre, serán tus hormonas quienes definan si se acumulan como grasa, si lo utilizan como energía inmediata o si lo aprovechan para reparar un tejido. 

10. No consigues lograr tu objetivo

Realizas un esfuerzo totalmente absurdo al contar calorías. Al final no habrás conseguido ni perder peso ni perder grasa, únicamente te habrás obsesionado con las calorías y desaprovechado todo este tiempo porque, al fin y al cabo, para lograr un objetivo debes adoptar nuevos hábitos, rutinas, que te hagan llevar un estilo de vida saludable o, de lo contrario (si es que lo llegas a conseguir), aparecerá el más temido “efecto rebote” para fastidiarte. 

En definitiva, creo que ha quedado bastante claro por qué no hay que contar calorías y qué pasa si lo haces: nada bueno, al contrario. Por último, decir que os acordéis que lo más importante es la CALIDAD de los alimentos que ingerís. Debéis fijaos en el etiquetado de los productos, sobretodo en los ingredientes, para aseguraos estáis dando comida real o mínimamente procesada a vuestro cuerpo, ¡que solo tenemos uno!


REFERENCIAS

  1. GRISOLÍA, Maricarmen. Mi Nueva Dieta. 27/10/19. Disponible en: https://minuevadieta.com/3-razones-por-las-que-contar-calorias-no-te-funcionara-nunca/
  2. Fitness Revolucionario. 18/02/17. Disponible en: https://www.fitnessrevolucionario.com/2017/02/18/no-cuentes-calorias/
  3. MUÑOZ, Guillermo. Fitness Vitae. Disponible en: https://fitnessvitae.com/razones-para-no-contar-calorias/

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